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Cumplimiento
13 de julio de 2026
8 min

Panamá salió de las listas del GAFI y la UE: por qué no es momento de relajar tu debida diligencia

Equipo sof-IA
Panamá salió de las listas del GAFI y la UE: por qué no es momento de relajar tu debida diligencia
Durante años, casi cualquier conversación sobre hacer negocios desde Panamá arrastraba una nota al pie incómoda: la de estar en una lista internacional de riesgo. Eso cambió. Panamá salió de la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) y, más recientemente, de la lista de terceros países de alto riesgo de la Unión Europea. Es un avance real y merece reconocerse. El problema es que muchas empresas están leyendo la noticia como un permiso para bajar la guardia en su cumplimiento, y ahí es donde te puedes meter en un lío.

En sof-IA trabajamos todos los días con equipos de cumplimiento panameños, así que vale la pena poner las cosas en su sitio: qué pasó exactamente, qué cambia para tu empresa y qué sigue siendo tan exigente como siempre.

## Qué pasó, y en qué orden

La primera buena noticia llegó en octubre de 2023, cuando el GAFI reconoció que Panamá había fortalecido su sistema de prevención y la sacó de la lista de jurisdicciones bajo monitoreo intensificado, la famosa lista gris, según [informó el Ministerio de Economía y Finanzas](https://www.mef.gob.pa/2023/10/panama-sale-de-la-lista-gris-del-gafi/) y confirmó la propia [Unidad de Análisis Financiero](https://www.uaf.gob.pa/Panama-sale-de-la-lista-gris-del-GAFI). El país venía de un plan de acción que arrancó en 2019 y que incluyó, entre otras cosas, mejorar el acceso a información de beneficiarios finales y aplicar un enfoque basado en riesgo a las actividades y profesiones no financieras designadas.

La segunda ficha cayó en 2025. La Comisión Europea, mediante el [Reglamento Delegado (UE) 2025/1184, de 10 de junio de 2025](https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=CELEX:32025R1184), modificó su lista de terceros países de alto riesgo y retiró a Panamá junto con Barbados, Emiratos Árabes Unidos, Filipinas, Gibraltar, Jamaica, Senegal y Uganda. La medida se publicó en el Diario Oficial de la Unión Europea y fue [recibida en Panamá como una recuperación de la confianza internacional](https://www.prensa.com/economia/panama-sale-de-la-lista-de-la-union-europea-de-paises-de-alto-riesgo-para-el-blanqueo-de-capitales/). Con eso, las dos referencias que más pesaban en la percepción de riesgo del país quedaron atrás.

Hasta aquí, todo son motivos para celebrar. El punto donde conviene frenar es en la interpretación práctica de lo que significa para tu operación.

## Lo que sí cambia para tu empresa

Salir de estas listas no es un tecnicismo diplomático. Tiene efectos concretos y en su mayoría positivos. La correspondencia bancaria internacional, que se había vuelto costosa y desconfiada para muchas empresas panameñas, tiende a normalizarse cuando el país deja de estar señalado. Las contrapartes extranjeras dejan de aplicarte automáticamente una debida diligencia reforzada solo por tu bandera, y eso agiliza aperturas de cuenta, líneas de crédito y relaciones comerciales que antes se atascaban en revisiones interminables.

También cambia el costo reputacional. Una empresa que factura o exporta desde una jurisdicción "limpia" a ojos del GAFI y la UE negocia desde otra posición. Y para el ecosistema en general, salir de las listas mejora la calificación de riesgo país, algo que termina reflejándose en el costo del financiamiento.

Lo que no cambia es la razón por la que todo esto existe. El país mejoró porque endureció sus reglas y su supervisión, no porque el riesgo de blanqueo haya desaparecido. Esa distinción es todo.

## Lo que no cambia: tu obligación legal sigue intacta

Aquí está el malentendido más peligroso. La salida de las listas del GAFI y de la UE no deroga ni suaviza una sola línea de la ley panameña. Tus obligaciones de prevención nacen de la [Ley 23 de 27 de abril de 2015](https://www.mef.gob.pa/wp-content/uploads/2020/10/Ley-23-de-27-de-abril-de-2015.pdf), que adopta medidas para prevenir el blanqueo de capitales, el financiamiento del terrorismo y el financiamiento de la proliferación de armas de destrucción masiva. Esa ley sigue vigente, con la misma fuerza que tenía cuando Panamá estaba en la lista gris.

Si eres sujeto obligado, financiero o no financiero, la Ley 23 te exige mantener la debida diligencia conducente a prevenir razonablemente que tus operaciones se realicen con fondos de origen ilícito. Eso incluye conocer a tu cliente, entender el propósito de la relación, identificar al beneficiario final, aplicar medidas reforzadas cuando el riesgo lo amerita y reportar operaciones sospechosas a la Unidad de Análisis Financiero. Ninguno de esos deberes se apagó el día que salimos de las listas. De hecho, buena parte del mérito que reconocieron el GAFI y la UE consistió precisamente en que Panamá endureció esas exigencias y aumentó las sanciones para quien no cumple.

La lógica es sencilla si te pones en los zapatos del supervisor. Panamá salió de las listas porque demostró que sus sujetos obligados cumplen. Si ahora esos mismos sujetos relajan sus controles, el país estaría desmantelando justo lo que le costó cinco años reconstruir. Los reguladores lo saben, y su tolerancia a los incumplimientos no aumentó, disminuyó.

### El riesgo país no era tu único riesgo

Muchas empresas confundieron dos cosas distintas. El estar en una lista era un riesgo de la jurisdicción, algo que te afectaba a ti pero que tú no generabas. El riesgo de que un cliente concreto sea una persona expuesta políticamente, aparezca en una lista de sanciones o cargue noticias adversas es un riesgo que vive dentro de tu cartera y que no tiene nada que ver con la reputación del país.

Ese segundo riesgo no se movió ni un milímetro. El cliente que ayer merecía debida diligencia reforzada la sigue mereciendo hoy. Un directivo de una empresa estatal extranjera sigue siendo una persona expuesta políticamente aunque Panamá haya salido de la lista de la UE. Una estructura societaria opaca sigue exigiéndote identificar al beneficiario final. Confundir la salida del país con la desaparición del riesgo del cliente es exactamente el tipo de error que un examen de supervisión detecta rápido.

### La debida diligencia continua tampoco se apaga

El cumplimiento no es una foto que tomas al dar de alta al cliente, es una película. La Ley 23 y su reglamentación te obligan a monitorear la relación a lo largo del tiempo, no solo al inicio. Un cliente que ingresó limpio puede aparecer meses después en una lista de sanciones, cambiar su estructura de propiedad o empezar a mover fondos que no cuadran con su perfil. Si tu único control fue el del día de la apertura, ese cambio se te escapa.

Salir de las listas no reduce la frecuencia con la que debes revisar tu cartera. Si acaso, la normalización de las relaciones internacionales suele traer más volumen de negocio, más clientes nuevos y más presión sobre tu equipo de cumplimiento. Más operación con los mismos controles manuales es la receta perfecta para que algo se cuele.

## Cómo aprovechar el momento sin bajar la guardia

La lectura correcta de esta buena noticia no es "ahora podemos hacer menos", sino "ahora podemos crecer sin que el cumplimiento se convierta en el cuello de botella". Y ahí la tecnología hace la diferencia entre un equipo que se ahoga y uno que escala.

El trabajo repetitivo de la debida diligencia, verificar a cada cliente contra listas de personas expuestas políticamente, listas de sanciones internacionales y noticias adversas, y volver a hacerlo periódicamente sobre toda la cartera, es justo el tipo de tarea que no deberías estar resolviendo a mano. Para eso construimos [PEP Check](https://sof-ia.net), nuestra herramienta de screening pensada para el sujeto obligado panameño, que automatiza esas verificaciones, deja trazabilidad de cada consulta para cuando venga el supervisor y te avisa cuando un cliente que ya tenías cambia de estatus. Así el monitoreo continuo deja de depender de que alguien se acuerde de revisar, y tu expediente queda armado para resistir una inspección.

El principio de fondo es el mismo que aplicamos en el resto de nuestros productos: automatizar lo mecánico para que tu gente dedique su criterio a lo que de verdad requiere una persona, que en cumplimiento es analizar los casos dudosos y decidir si un reporte a la UAF procede.

## En resumen

Panamá salió de la lista gris del GAFI en 2023 y de la lista de alto riesgo de la Unión Europea en 2025, y eso mejora la posición del país y de tu empresa frente al mundo. Pero la Ley 23 de 2015 sigue vigente palabra por palabra, tus obligaciones de debida diligencia inicial y continua no cambiaron, y el riesgo de tus clientes concretos es exactamente el mismo de antes. La forma inteligente de honrar este avance no es relajar los controles, es hacerlos más eficientes para poder crecer con ellos puestos. Si quieres ver cómo se ve ese cumplimiento automatizado en la práctica, en sof-IA te lo mostramos con datos reales de tu operación.

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