Te quedaste sin facturador gratuito de la DGI: qué hacer con el límite de B/.36,000

Si entraste al portal de la DGI a emitir una factura y te encontraste con que el facturador gratuito ya no te deja, no es un error: es la nueva regla. Desde el 1 de enero de 2026, la Dirección General de Ingresos limitó quién puede seguir usando su herramienta gratuita de facturación electrónica, y muchos emprendedores y pequeñas empresas en Panamá quedaron fuera casi de un día para otro.
La buena noticia es que tienes salida, y no tiene por qué ser cara ni complicada. Aquí te explicamos qué cambió exactamente, por qué te afecta aunque factures poco y qué puedes hacer esta misma semana para seguir facturando sin frenar tu operación.
Qué cambió exactamente
El cambio viene de la Resolución 201-6299, del 29 de julio de 2025, publicada en la Gaceta Oficial No. 30350 y vigente desde el 1 de enero de 2026. Esa resolución actualizó los deberes de quienes usan el Sistema de Facturación Electrónica de Panamá y le puso dos topes claros al facturador gratuito.
El primero es de ingresos: la herramienta gratuita quedó reservada para personas naturales o jurídicas con ingresos brutos anuales de hasta B/.36,000.00. El segundo es de volumen: aunque factures por debajo de ese monto, el facturador gratuito te permite emitir un máximo de 100 documentos al mes entre facturas, notas de crédito y notas de débito. Basta con cruzar cualquiera de los dos umbrales para dejar de calificar.
En la práctica, si el año pasado facturaste B/.36,001 o más, o si en un mes cualquiera necesitas emitir el documento número 101, la DGI ya no te deja usar su facturador gratuito y tienes que pasar a la otra modalidad: un Proveedor Autorizado Calificado, conocido como PAC.
Hay una sola excepción relevante. Las entidades gubernamentales que se incorporan al sistema pueden seguir usando el facturador gratuito sin el límite de documentos, por la naturaleza de su operación. Para el resto, es decir el comercio, el profesional independiente y la pyme, la regla aplica completa.
Por qué te afecta aunque factures poco
Mucha gente asume que esto es un problema solo de las empresas grandes, y no es así. El tope de 100 documentos mensuales es el que sorprende a los negocios pequeños con mucho movimiento de bajo monto. Una fonda, una barbería, una tienda de barrio o un servicio que emite decenas de comprobantes chicos cada semana puede facturar muy por debajo de B/.36,000 al año y aun así superar los 100 documentos en un mes cargado.
También conviene recordar algo que a veces se pierde en la conversación: estar por debajo del límite no te exime de facturar electrónicamente. La factura electrónica es obligatoria en Panamá, y el facturador gratuito era justamente la vía sin costo para cumplir con esa obligación. Lo que cambió no es el deber de emitir comprobantes válidos, sino la herramienta con la que algunos contribuyentes podían hacerlo gratis.
Cómo confirmar si el límite ya te alcanzó
Antes de tomar cualquier decisión, ubica tu situación real con dos números. El primero es cuánto facturaste el año pasado, que defines a partir de tu declaración de renta y tus registros de ventas. El segundo es cuántos documentos emites en tus meses más movidos, no en un mes promedio, porque el tope se evalúa mes a mes y un solo pico por encima de 100 ya te saca de la herramienta gratuita.
Si tus ingresos superaron B/.36,000, la migración no es opcional ni gradual: te corresponde de inmediato. Si estás por debajo en ingresos pero rozas o pasas los 100 documentos mensuales, también. Y si estás cómodamente debajo de ambos topes, puedes seguir con el facturador gratuito, aunque vale la pena tener un plan por si tu negocio crece a mitad de año y cruzas el umbral sin darte cuenta.
Qué es un PAC y por qué ahora te toca
Un Proveedor Autorizado Calificado es una empresa certificada por la DGI para emitir, validar y transmitir tus facturas electrónicas dentro del sistema tributario. Es la misma factura electrónica, con la misma validez fiscal; la diferencia es que, en vez de pasar por el portal gratuito de la DGI, tus comprobantes pasan por la plataforma de un proveedor que la propia DGI autorizó para ese fin.
Hasta ahora, el PAC era la opción natural de las empresas con volumen. Con la nueva resolución se vuelve la única opción para todo el que exceda los topes del facturador gratuito. Por eso, si te llegó el bloqueo, el camino no es insistir con el portal de la DGI, sino elegir un PAC, o un proveedor integrado a uno, y mover tu facturación hacia allá de forma ordenada.
Tus opciones reales para no frenar la operación
Para quien tiene que migrar, la decisión de fondo es con qué proveedor hacerlo. Aquí importa no solo el precio mensual, sino qué tan parejo sea el cambio para tu día a día: que no tengas que reaprender a facturar desde cero, que el sistema converse con tu inventario o tu punto de venta, y que el soporte hable tu idioma y entienda la normativa panameña.
En sof-IA construimos Boti Facturas precisamente para ese tránsito. Es nuestra solución de facturación electrónica para Panamá, integrada con The Factory HKA, que es un PAC oficial de la DGI, de modo que tus comprobantes salen validados y transmitidos por la vía que la autoridad exige sin que tengas que montar tú la conexión técnica con el sistema tributario. Está en producción sobre infraestructura de AWS y pensada para que un negocio pequeño o mediano migre del facturador gratuito sin perder ventas en el camino.
No es la única forma de cumplir, y lo decimos con franqueza: cualquier PAC autorizado por la DGI te permite seguir emitiendo facturas válidas. Lo que cambia de una opción a otra es cuánto trabajo te cuesta el cambio y qué tan bien se acopla a lo que ya tienes funcionando.
Qué hacer esta semana
Si te quedaste sin facturador gratuito, lo más urgente es no acumular ventas sin comprobante válido. Con tus dos números en mano, los de ingresos y volumen, evalúa proveedores PAC o soluciones integradas a un PAC y pregunta lo que de verdad mueve la aguja: el costo mensual, el tiempo de implementación y cómo se migran tus clientes y tus artículos frecuentes para no empezar de cero.
El plazo juega a favor de quien se mueve temprano. La propia DGI otorga, a quien declara su adopción de una modalidad, quince días calendario para aceptar los términos y empezar a facturar; mientras ese reloj corre, cada venta sin comprobante válido es un riesgo que se acumula. Migrar de forma ordenada hoy sale mucho más barato que regularizar después.
Si quieres que revisemos juntos tu caso, cuánto facturas, qué herramientas usas y cuál es la salida más limpia, escríbenos a contacto@sof-ia.net y te orientamos sin compromiso. El cambio de la DGI no tiene por qué costarte ventas: con el acompañamiento correcto, es apenas un trámite más.
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